dimarts, 26 de juny de 2012

Caminatas terapéuticas: Un paseo hacia la vitalidad


En la playa, las montañas… y hasta en la ciudad, no importa el lugar que elija para descansar. Todos son ideales para disfrutar de una de las gimnasias más fáciles, placenteras y recomendada por los profesionales de la salud por prevenir enfermedades. ¿Cómo sacarles un máximo provecho? Veamos…
Una de las actividades físicas que mejor hacen a la salud, además de ser entretenida y económica, es la caminata.
Espontáneamente, cuando decidimos irnos de vacaciones o tomarnos unos días de descanso en la naturaleza, nos entregamos al placentero impulso de pasear dando largas caminatas, mientras contemplamos el paisaje que nos rodea. Los menos afortunados -por razones económicas o laborales-, o simplemente los que disfrutan más quedándose en su casa y dando paseos por la ciudad, también tienen al alcance esta suave y terapéutica gimnasia. Pero aunque caminar sabemos todos, existen claves para tener en cuenta a la hora de realizar las caminatas, y así absorber al máximo sus beneficios…
SI ESTAMOS EN LA PLAYA…
Un paseo a primera hora de la mañana o al atardecer refresca y ayuda a mantenerse saludable. En la costa, gracias a la brisa marina, la atmósfera se conserva más limpia y esto hace que uno de los mayores beneficios de las caminatas sea la purificación de las vías respiratorias.
Además de disfrutar del paisaje y de pacificar el espíritu, las caminatas por la costa nos brinda los siguientes beneficios:
  • Mejoran el sistema circulatorio gracias al micromasaje que ejerce la arena en contacto con los pies,
  • Las sales minerales del mar  fortalecen y curan los tobillos, las rodillas y el resto de las articulaciones.
  • La vitamina D que contiene el sol fortalece el sistema óseo,  y ayuda a prevenir la osteoporosis y la artrosis.
SI ESTAMOS EN LAS MONTAÑAS…
El paisaje montañoso ofrece caminos distintos para disfrutar cada día. La vastedad de su geografía, además de relajar la mente y pacificar el espíritu, brinda la posibilidad de hacer deporte en cada paseo que emprendemos. Los beneficios adicionales que trae caminar por los cordones montañosos son:
  • El contacto con la naturaleza permite recuperar la armonía perdida a causa del estrés.
  • A nivel físico, aporta flexibilidad, resistencia y fuerza. Además, optimiza el trabajo de todos los músculos y favorece el sistema cardiovascular.
Cuando  realice las primeras salidas por la montaña, elija los caminos señalizados, para no perderse. Llévese una mochila con una botella de agua mineral, barritas de cereales y una gorra o sombrero. También tenga a mano vendas adhesivas y soluciones desinfectantes, por si sufre alguna picadura de insecto. Por supuesto, tampoco se olvide del protector solar y de llevar dos opciones de calzado.
SI ESTAMOS EN LA CIUDAD…
Mucha gente elige tomarse unos días para descansar en la ciudad porque no puede salir de vacaciones (algunos, en cambio, deciden viajar al exterior e ir a conocer una ciudad importante de otro país); a otros, simplemente les gusta más quedarse a descansar en su casa.  Pero aún rodeado de asfalto se puede disfrutar de los amaneceres o atardeceres veraniegos con un relajante paseo por los parques urbanos. ¿Cuáles son los beneficios que nos aportan estos paseos? Veamos:
  • Fortalecen las piernas y estimulan la circulación sanguínea.
  • Refuerzan el rítmo cardíaco.
  • Queman las calorías de más de lo que comimos la noche anterior.
  • Aportan una dosis de vitalidad y  energía extra.
Para caminar por la ciudad, póngase ropa cómoda y sandalias sin tacos. Trate de llevar una mochila, pero sólo con lo imprescindible: el exceso de peso en su carga le puede causar una contractura muscular en la espalda.
CONSEJOS PARA ANTES Y DESPUÉS DE CAMINAR
Aunque se trata de una gimnasia fácil, no hay que olvidar que también puede producir algunos dolores musculares. Aquí le presentamos una serie de consejos a tener en cuenta para evitarlos:
  • Estire los músculos antes y después de caminar. Una forma sencilla de hacerlo es levantar el pie desde el talón y tocar con él el glúteo correspondiente. Manténgase en esa postura durante diez segundos y luego haga lo mismo con el otro pie.
  • Después de haber caminado, regálele a su cuerpo un masaje aromático. Para ello, mezcle dos gotas de aceite de eucalipto, dos  de menta y otras dos de  jengibre, junto con 15 miligramos de aceite de almendras. Frótelas en las partes del cuerpo más dolorida.
  • Si tuvo una torcedura de tobillo o hinchazones en las articulaciones debido a algún sobreesfuerzo, aplique hielo en las zonas afectadas durante 20 minutos. Si los dolores son fuertes, repita el proceso tres veces por día.
  • Después de caminar, prepárese un licuado con una banana (plátano), un mango, medio ananá (piña), una cucharada de miel y medio vaso de leche, para recuperar las energías perdidas.
LA IMPORTANCIA DE LA POSTURA CORRECTA
Aunque no nos demos cuenta, muchas veces no adoptamos la postura correcta para caminar y eso lleva a que no aprovechemos bien el ejercicio. A la hora de emprender la caminata…
  • enderece la cabeza
  • relaje los hombros y llévelos hacia atrás
  • mantenga la espalda recta
  • haga oscilar los brazos hacia atrás y hacia adelante, en alternancia con las piernas
  • contraiga levemente los abdominales
  • apriete y relaje los glúteos
  • camine a paso rápido
UN PASEO 100 % RENDIDOR
  • Si usted no está acostumbrado a caminar, comience con caminatas de media hora, tres veces por semana; pero si hace deporte o actividades físicas con frecuencia, puede caminar una hora, cuatro o cinco veces por semana.
  • Intente caminar en compañía para sentirse motivado.
  • Inicie su paseo a ritmo lento y vaya aumentando la velocidad paulatinamente.
  • Trate de respirar tomando el aire por la nariz y expulsándolo por la boca.
  • Tome abundante agua mineral y llévese una botella para ir bebiendo durante el paseo.
Lo esencial
  • Por qué?: Es uno de los mejores ejercicios para el cuerpo. Mejora el rítmo cardíaco y previene infartos.
  • Para qué?: Se trata de una de las formas más accesibles de realizar un ejercicio integral, disfrutando a la vez de la interacción con la naturaleza.
  • Cómo hacerlo?: Camine a paso rápido media hora cada tres días; si está acostumbrado a realizar ejercicios, puede caminar una hora todos los días o día por medio.
revista buena salud

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