dimecres, 27 de febrer de 2013

Para ti Mujer

La flor no nace para ser hermosa… Nace para ser flor.
Su belleza requiere que quien la mire tenga la capacidad para descubrirla.
Pueden pasar a su lado cientos… miles… Algunos ni siquiera se
percatarán de su existencia. Otros no encontrarán en ella nada
singular que la haga resaltar del paisaje que la contiene. Habrá
quienes pensarán sólo es una flor más.
Aún tal vez aparezcan los que le dedicarán un par de miradas atraídos
por sus colores y seguirán su camino.
Pero en algún momento aparecerá quien no la considere una flor más, y
tenga todo el tiempo necesario para deleitarse observándola en cada
milímetro, descubra nuevas sensaciones al acariciar suavemente sus
pétalos, y no siga de largo, sino que decida que es una flor demasiado
hermosa para no conservarla.
Así con profundo cuidado y amor, cavará en torno de su raíz y poniendo
todo su cariño y atención la llevará a su propio jardín donde a cada
momento pueda tenerla cerca para quererla, apreciarla, dejarse
cautivar por ella… para amarla. Y no le pedirá que cambie su color, su
forma, su aroma.
Ella nació flor. Ella nació así. Así también tu vida puede ser como esa flor.
Tal vez pasen cientos o miles a tu lado sin percatarse de tus valores,
de tus sentimientos, de tu propia existencia.
Hasta que alguien con la capacidad interior necesaria te descubrirá en
medio del mundo.
Posará en ti sus ojos y te hará parte de su mundo sin que para ello
debas cambiar o mostrarte en forma distinta.
Alégrate de haber nacido como eres y espera la llegada de ese gran día.
Autor : Anonimo
Jaume Guinot
Ciudadano del Mundo

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